De construcción sólida y ligera, la estructura está fabricada en aluminio de 4 mm, que destaca por su bajo peso y larga vida útil, prácticamente sin mantenimiento. No se rompe y es mucho más resistente que el vidrio. Además, no se corroe, lo cual es fundamental para mantener un clima húmedo dentro del invernadero. El invernadero está relleno de policarbonato con filtro UV y conexiones de acero galvanizado. Para los amantes de los alimentos orgánicos o de cosecha propia, el duro clima de Portugal puede ser un gran desafío. Los invernaderos de policarbonato son una gran ayuda, ya que son fáciles de instalar; se pueden montar en casa, sin necesidad de herramientas de construcción ni conocimientos especiales. La estructura se puede montar con una herramienta convencional y es suficiente para que dos personas lo hagan cómodamente. Además, permite reemplazar el relleno dañado sin necesidad de desmontar toda la estructura. Los paneles de policarbonato transparentes e irrompibles bloquean prácticamente toda la radiación solar dañina y protegen de la lluvia, el viento y otras condiciones climáticas adversas.
La parte inclinada del techo está equipada con canalones y dos ventanas que se abren y cierran. Una solución perfecta y sencilla para quienes no desean construir estructuras de ladrillo macizo o acero pesado, pero desean cultivar y desarrollar plantas, verduras o frutas en invierno.
Los invernaderos de policarbonato no alteran sus propiedades en un rango de temperatura de -50 a +50 grados Celsius. El aislamiento del invernadero es cinco veces mejor que el del vidrio convencional y protege contra los dañinos rayos ultravioleta, a la vez que permite que la luz pase perfectamente a las plantas.